Si el sistema
para elegir a los maestros a la hora de ejercer su profesión se basara en una
entrevista de manera directa con los candidatos, en lugar de un concurso de
oposiciones, significaría que no habría tanta oferta de docentes como hay en la
actualidad en nuestro país. Ésto, a su vez, querría decir que el número de
alumnos de Magisterio también se habría reducido en gran medida. Por lo tanto,
seguramente la nota de acceso se habría endurecido, y la profesionalidad en los
maestros y la confianza en ellos sería una realidad indiscutible. Sería muy
positivo para la sociedad en general, y para los docentes en concreto, llegar a
esta situación. Pues bien, ésta es la realidad en Finlandia.
 |
| Colegio finlandés |
Vuelvo a hablar
otra vez de aquel país que parece ser el paraíso de la educación. ¿Pero cómo
evitarlo?, si posee un sistema educativo que es la envidia de cualquier país.
Hay que elogiar las cosas bien hechas, y ante ésta yo me quito el sombrero. No hay más que ver la
entrevista que se le hace a Reijo Laukkanen, un profesor finés de Política Educativa, en el periódico El País
.
Centrándome en
la entrevista al docente como método de elección, he pensado en algunas de las
preguntas que se le podrían hacer a un maestro, pero en el supuesto de que la
entrevista se hiciese en nuestro país.
Para mostrar un
ejemplo concreto, situaré la entrevista en un colegio cuyo Proyecto Educativo de
Centro está en la línea de la educación inclusiva, es decir, que atiende a las
necesidades individuales que presenta cada alumno, ya sea por causas
psicológicas (como por ejemplo el autismo o el síndrome de Down), fisiológicas
(parálisis cerebrales) o sociales (marginación o inmigración). Sabiendo ésto, he
pensado en cinco preguntas que se le podrían hacer:
-
¿Qué motivos le
impulsaron a querer dedicarse a la educación? ¿Cree que son suficientes?
Se trata de una
pregunta obligada para una entrevista a un profesor, ya que la vocación y la
motivación hacia esta profesión es algo imprescindible. Si no resulta un
trabajo agradable o que llena, puede llegar a convertirse en una pesadilla. El
segundo apartado va más encaminado a que el entrevistado reflexione sobre sus
motivos, y encuentre algún motivo más que quizás no tenga o que tenga pero no
lo había mencionado.
-
¿Considera que
su preparación para este oficio es realmente buena? ¿Aparte de su formación,
cree que posee alguna habilidad personal?
Esta segunda pregunta
intenta hacer pensar al maestro sobre su formación con la intención de detectar
posible carencias en ella. Por otro lado, se pregunta sobre las habilidades
personales, ya que por muy buena preparación que se tenga, será muy difícil se
un buen maestro si no se poseen o se desarrollan ciertas habilidades sociales
como la paciencia, saber hablar en público, etc. Se trata también de una
pregunta muy general para cualquier tipo de profesorado.
-
¿Tiene alguna
experiencia como maestro (o similar) o es la primera vez que va a ejercer la
profesión?
Esta tercera
pregunta, desde mi punto de vista, aunque es muy típica, es obligatoria. La
experiencia es un grado, aunque ésto no quiere decir que alguien que lleva
varios años ejerciendo la profesión vaya a dar clase mejor que algún maestro
novato. La experiencia no tiene porqué limitarse sólo a la educación formal,
sino que también tiene cabida si se ha trabajado como monitor, dando clases
particulares, etc. Lo que se pretende es comprobar si se ha pasado algún tiempo
dirigiendo un grupo de niños o dando clase.
-
¿En qué tipo de
ambiente se ha criado? ¿Se podría decir que era culturalmente rico?
Esta pregunta va
más encaminada a la educación inclusiva. Trata de buscar el contacto que ha
tenido el maestro con la diversidad. Comprueba si el maestro en su entorno ha
convivido con diferentes tipos de personas, si está acostumbrado a tratar con
todo tipo de alumnos, y quizás puede dejar clara su iniciativa hacia la
educación inclusiva.
-
¿Se ve
capacitado para dar clase a alumnos con necesidades educativas especiales?
¿Cree que usted sólo podría llevar una clase con un número elevado de ACNEEs?
La última
pregunta va directamente encaminada a las capacidades del maestro ante la
diversidad del alumnado. Se busca que no se acobarde, que tenga auto-confianza,
y en definitiva, que sepa enseñar a cada alumno de manera personal, dándole a
cada uno lo que necesita en función de sus características personales.
Éstas son sólo cinco cuestiones de la muchas que se le podrían hacer a un maestro es este sentido. ¿Qué les preguntarías tú?